Cosas que comentar en reuniones con profesores

La educación de nuestros hijos es muy importante y les prepara para un futuro mejor.
Pero es importante tener en cuenta que, aunque los profesores sean los expertos en temas de colegio, los padres son los expertos en sus hijos y por eso hay que mantener el flujo de conversación abierto e involucrarse en lo que pasa en la escuela.

Generalmente, la reuniones de padres y profesores se usan para que el profesor comente el desarrollo del alumno en clase. Se suele hablar de sus puntos fuertes y de sus puntos débiles, así como de la posible existencia de áreas problemáticas.
En la mayoría de los casos, los padres somos meros oyentes de lo que los profesores cuentan y nos limitamos a hacer preguntas sobre aquello que nos pueda preocupar.
Es en esta dinámica en la que a veces olvidamos que, aunque no somos expertos en educación, sí somos expertos en nuestros hijos y sabemos mejor que nadie qué les motiva y qué les mueve el alma.

Es por eso que, en las reuniones de padres y profesores, es recomendable establecer un diálogo en el cual nosotros también aportemos nuestro punto de vista y el conocimiento que tenemos de nuestros hijos. Por ejemplo podemos comentar cosas como:
«A mi hijo se le da muy bien X. ¿Usted también lo cree? ¿Cómo podemos incentivarlo más?»
«Mi hijo necesita ayuda con Y (aunque no se trata de algo escolar, como por ejemplo, en expresar lo que quiere). ¿Cómo podrían ayudarle desde el colegio y qué podríamos hacer en casa?»
«A mi hija le encanta Z. Me gustaría que pudiese hacerlo más e integrarlo en otras áreas»
«He notado algunos cambios en mi hija y me gustaría que los tuviese en cuenta….»

No olvidemos, que los niños son personas y que como tales tendrán sus preferencias, sus humores, sus predilecciones y sus cambios. No son meras máquinas de aprendizaje, sino personas en desarrollo. El trabajo en conjunto con los profesores es primordial.


Invierte en el futuro de tus hijos

Una buena educación, buena nutrición, modales….. Todas queremos lo mejor para nuestros hijos y que estén preparados en el futuro. Sobre todo en el tema de la educación es donde solemos insistir más, puesto que la educación, aunque nos salga cara, es la mejor inversión para el futuro de nuestros hijos.

Sin embargo hoy, queremos proponerte en otro tipo de inversión. Una inversión monetaria que muy pocas familias hacen, pero que puede ser una gran ayuda para nuestros hijos en el futuro. Nos referimos a invertir en acciones.

Warren Buffet, el inversión más famoso (y millonario) del planeta es conocido por su estilo conservador.
Su estilo de inversión es diferente a lo que solemos ver en películas. La filosofía de Buffet es: Invierte en empresas que te gusten, que tú misma utilices y nunca vendas esas acciones, porque a largo plazo, su valor siempre crecerá.
Así, por ejemplo, hace 20 años, las acciones de Apple rondaban los 50€. Hoy en día su valor supera los 150 dólares por acción.

Hay acciones de todo tipo, también para ti

Si nunca has comprado acciones, es probable que el tema asuste un poco. Pero hoy en día hay múltiples plataformas online que te permiten crear una cuenta con la que puedes comprar todas las acciones que quieras.

Acciones hay tan variadas como productos en un supermercado. Mientras que acciones para Apple o Amazon cuestan varios miles por acción, otras como Disney rondan los 100€. Pero también puedes encontrar acciones más baratas. Por ejemplo Coca-Cola suele estar sobre los 50€ o incluso empresas como GoPro te pueden costar menos de 10€.

Crea un portfolio ahora para tu hijo

Si creas ahora un portfolio para tus hijos, dentro de 20 años su valor habrá crecido. Dependiendo de cuánto hayas invertido y en qué, el valor será mayor o menor, pero si le pones algo de esfuerzo e interés y eres consistente, el crecimiento en 20 años fácilmente puede superar el 100%.

Cómo crear un portfolio para tus hijos

Crea una cuenta de broker online

Ahora que te has propuesto crearles un portfolio que les darás en un futuro (por ejemplo cuando cumplan 21), el primer paso es crear una cuenta. Existen diferentes plataformas online que te permiten comprar acciones, aunque sea a pequeña escala.
Existen varios aspectos a la hora de elegir un broker online. Aquí puedes encontrar un artículo donde se comparaban varios.

Establece la cantidad que quieres invertir al mes o cada trimestre

Una vez hayas creado la cuenta, lo siguiendo es establecer cuánto dinero quieres (y puedes) invertir, así como cada cuánto.

Buffet recomiendo comprar las mimas acciones cada mes, pero esto es algo que no todos podemos hacer. Haz cálculos de tu tiempo y tu dinero. A lo mejor puedes invertir 100€ cada mes, pero tal vez prefieras centrarte en esto solo una vez cada trimestres e invertir 200€ por trimestre. La decisión es tuya.

Investiga las acciones que más se ajusten a ti

Esta parte es la que más tiempo conlleva, pero una vez realizada, lo demás viene rodado.

Ahora que ya sabes el dinero que vas a invertir en el portfolio para tus hijos, siéntate un rato a examinar las acciones que más se ajusten a vosotros. Recuerda que lo que quieres es invertir en una empresa estable que probablemente seguirá ahí dentro de 20€.
Según la filosofía de Buffet, lo ideal es elegir empresas de tu uso diario. Por ejemplo, Buffet tiene una gran cantidad de acciones de Coca-Cola. ¿Por qué? Por un lado, adora esa bebida él mismo y la consume a diario. Por otro, es una empresa que existe desde hace más de 100 años y la posibilidad de que deje de existir dentro de 20 años es bastante improbable.

Piensa en qué marcas consumís a menudo, investiga a qué empresa pertenecen y mira su precio. Si el precio se ajusta a tu presupuesto, puedes comprar algunas.

Empieza poco a poco hasta que te sientas a gusto

Obviamente siempre hay riesgos. Muchos más si se trata de algo que aún desconoces.
Por eso, no te vuelvas loca. Empieza poco a poco. Lee, conoce lo que hay, habla con gente que lleve un tiempo comprando acciones.
Una vez te sientas cómoda, tendrás más seguridad en esto.

Sé consistente y nunca vendas

La consistencia es clave. Si te has propuesto añadir acciones al portfolio cada trimestre, hazlo. De lo contrario jamás crecerá.

Por otro lado, jamás vendas. Siempre puede ocurrir alguna tragedia, durante la cual acciones bajan trepidantemente (el comienzo de COVID fue una de ellas). Lo importante es no entrar en pánico y mantenerse firmes. Los bajones no duran eternamente y lo más probable es que de aquí a 20 años, el valor haya vuelto a subir.


La fiesta ideal de Halloween para tus hijos

Se acerca Halloween y, aunque se trate de una fiesta norteamericana, cualquier excusa es buena para celebrar con los niños y que lo pasen bien ¿no?
Al fin y al cabo, lo que trae la felicidad no son cosas, sino experiencias. También son experiencias las que unen.

Hablamos en un post de cómo optimizar el tiempo con los niños, sobre la importancia de crear rituales con los niños. ¿Por qué no hacer de Halloween un bonito ritual?
Así que, saca tu espíritu creativo e incorporemos una bonita fiesta de Halloween como un ritual divertido que hacer para toda la familia y amigos.

Volveros locos con las decoraciones

Algo que hace de Halloween una fiesta especial son las decoraciones.
Son divertidas, diferentes, peculiares y ¡muy creativas! Lo mejor de todo: Es una actividad que podéis hacer juntos en familia donde todos lo pasan bien.
Podéis colgar telas de araña por la casa, poner calabazas en las ventanas…..

Si tienes tiempo y quieres añadir más valor y creatividad, haced las decoraciones vosotros. A los niños les encantan las manualidades. Vaciad y decorad las calabazas, haced guirnaldas de esqueletos….. Si quieres ideas, podrás encontrar muchas por Internet.

Celebra el espíritu pagano de Halloween

Los orígenes de Halloween son paganos (llamado Samhain), donde se celebraba el final del verano.
Para los paganos, la naturaleza era su religión. Por eso no sorprende, que una de las maneras de honrar este día, sea dando un paseo y recolectando trozos de la naturaleza, como hojas secas caídas, frutos, piedras etc… para luego usarlas como decoración.

Juego de Halloween

Una vez ha comenzado la fiesta ¿Qué mejor manera de celebrar, que con juegos?

Dependiendo de la cantidad de niños que haya en casa, unos se ajustarán más que otros. Si hay más de 4 niños, podéis hacer dos grupos, darles rollos de papel y jugar a «quién enrolla la momia más rápido».

Pero juegos de toda la vida, como el de las sillas, pero con música de «miedo» serán igual de divertidos. También lo serán manualidades como pintar calabazas.

Concurso de disfraces

Lo más divertido de Halloween son los disfraces. Podéis crear un concurso para quien tenga el disfraz más terrorífico, por ejemplo. Si a alguien de la casa se le da bien el maquillaje, también podéis hacer sesiones de pintarles la cara a las brujitas, zombies y piratas.

Prepara comida terrorífica

En una buena fiesta, la comida no puede faltar.

Para Halloween, lo más divertido es hacer comida de aspecto terrorífico.
En Internet puedes encontrar muchas recetas de aspectos terrorífico. A nosotras nos han gustado estas de Directo al Paladar.

Y por supuesto ¡que no falten las golosinas!

Actividades terroríficas

Dependiendo de la edad de los niños, podéis crear alguna actividad terrorífica que les haga reir.

Por ejemplo, algún adulto se puede disfrazar de fantasma y esconderse con una cesta de golosinas para que los niños le busquen y de premio se queden con las gominolas.

Final de cine

Para que los niños se relajan después de tanta actividad, podéis finalizar la fiesta con una película de miedo.
Si se trata de niños muy pequeños, la película puede ser algo como Casper u Hotel Transilvania.

¿Qué actividades soléis hacer en Halloween que no hemos mencionado?


Los beneficios (poco conocidos) de comer juntos en familia

Se dice mucho eso de «comer en familia» y la gente suele pensar que es para reforzar los lazos familiares y contarse, durante la cena, cómo ha ido el día.
El caso es que los beneficios van mucho más allá de contarse las cosas y tampoco es necesario que sea durante la cena.
Se han realizado varios estudios sobre los beneficios de comer juntos en familia y éstas han sido las conclusiones que ha obtenido la ciencia:

Enseña a tus hijos mejores hábitos de alimentación

Esto probablemente ya lo sabías, pero vale la pena recordarlo.
Un estudio concluyó que, comer en familia (incluso en el caso de familias disfuncionales), los niños y adolescentes llevaban una dieta más sana y consumían más verduras y vegetales que aquellos que nunca o raramente comían en familia.

Puede prevenir problemas psicológicos

Un estudio canadiense pudo observar que las comidas familiares ocurrentes evitaban problemas alimenticios como la anorexia e incluso el consumo de alcohol y drogas, violencia, depresión y pensamientos de suicidio. Estos beneficios resaltaban sobre todo en niñas adolescentes.

Puede evitar problemas de peso en el futuro

Varios científicos observaron que, aquellos niños y adolescentes que comían a menudo en familia, tenían menos problemas de peso 10 años más tarde. Mientras que aquellos con escasas comidas familiares, eran más propensos a sufrir de sobrepeso en los siguientes 10 años.

Puede mejorar la autoestima de los niños

¿Quién no desea que su hijo tenga una buena autoestima?
Un estudio de Stanford concluyó que aquellos niños que se sentían partícipes de las comidas familiares, crecían con más autoestima. Preguntándoles sobre su día, escuchando activamente y dándoles participación en la cena (poner los platos, cortar el pan…) y dejándoles elegir dónde se sientan, los niños se sienten validados, lo cual mejora su autoestima a largo plazo.

Mejora las habilidades comunicativas

Un estudio que siguió la vida de niños a lo largo de varios años concluyó, que aquellos niños con experiencias positivas en la mesa en el hogar desde pequeños, ya mostraban señales de ser mejores comunicadores a los 10 años.
La comunicación en la mesa sobre hechos, noticias y demás ayudan a los niños a poder comunicarse mejor y sentirse más cómodos con las palabras. Estos niños siguen usando sus habilidades comunicativas más allá de la mesa.

Mejora el lazo familiar

Como último punto, lo más obvio: Cenas o comidas en familia regulares mejora los lazos familiares.
Cabe destacar aquí, que para que esto ocurra, las cenas deben de ser pacíficas y amables, donde cada persona de la familia es tratada como igual y se siente cómoda participando y añadiendo su punto de vista.


Maneras de optimizar las tardes entre semana con tus hijos

Si hay algo que todas las madres trabajadoras tenemos en común, es el sentimiento de culpabilidad de no pasar suficiente tiempo con nuestros hijos a causa del trabajo. Para muchas, esta es una de las razones que les anima a dejar el típico trabajo para otros y comenzar su propio negocio. Pero incluso con tu propio negocio, hay momentos en los que el trabajo llama y te pierdes algún momento importante con tus hijos.
Si lo piensas, a menudo nuestros hijos pasan más tiempo (contando el tiempo despiertos) en el colegio, guardería o cuidadores que con las madres.
Pero tenemos buenas noticias: ¡no es nada malo!

Ante todo, lo más importante para un niño, no es que estés ahí en cada paso importante que dan, sino que les des amor y se sientas queridos por ti y tengas la sensación de que siempre pueden contar contigo.
Es más, un estudio realizado por la universidad de Harvard concluyó que los hijos de madres trabajadoras son igual de felices que aquellos de madres no trabajadoras. No sólo eso. Ante la pregunta de qué les gustaría cambiar en la manera que el trabajo de sus padres influye es sus vidas, la mayoría respondían que les gustaría que sus padres estuviesen menos estresados, no que trabajasen menos.

En resumen: Lo importante para nuestros hijos no es la cantidad de tiempo que pasamos con ellos, pero la calidad del tiempo cuando lo hacemos. Algo que ya comentamos en nuestro artículo sobre mejorar la conexión con nuestros hijos.
Así que, a deshacerse de los sentimientos de culpabilidad y dediquémonos a centrarnos en enriquecer las horas que pasamos con nuestros hijos. Os proponemos algunas maneras de tener tiempo de calidad al final del día.

Vive en el ahora, céntrate en el momento

¿Quién no conoce la situación? Llegas a casa, llegan tus hijos y tu mente sigue preocupada por un problema que ha surgido en tu negocio, o en lo que debes de hacer mañana, o en las tareas del hogar que están por hacer. ( Bienvenida a la carga mental de ser mamprendedora).

Este es el primer paso a cambiar para poder tener ese tiempo de calidad con tus hijos. Desde el momento que los dos llegáis a casa después de un día largo, hasta que se van a dormir, céntrate en ellos. En lo que hacen, lo que dicen, lo que cuentan, su lenguaje corporal, lo que quieren hacer…. Sabemos que la casa está hecha un desastre (puedes proponerle media hora de tareas del hogar juntos), que hay que hacer la cena y que tu negocio te necesita. Pero en el fondo, se trata de unas pocas horas al día que tu hijo necesita y que necesita vuestra relación.

A muchas madres les ayuda una pequeña meditación, escuchar un podcast o dar un pequeño paseo antes. Eso alivia la carga mental y te relaja, permitiéndote centrarte más en ese tiempo que tienes con tu hijo.

El objetivo no es estresarse en generar conexión

No sientas presión de tener que hacer algo que mejore la conexión. Como hemos comentado arriba, hacer tareas del hogar juntos durante media hora sirve también. Igual que ayudarle con los deberes, hacer la cena juntos o hablar sobre el último partido de fútbol.
Vivir en el momento durante esas horas no significa que te tengas que obligar a hacer cosas o tengas que estar jugando con él durante todo ese tiempo. Solo significa que tu mente no esté ocupada con otras cosas.
Al fin de cuentas, es el día a día el que hace una familiar feliz, y no horas eternas de jugar al Monopoly.

Olvídate del móvil

Los smartphones han sido uno de los mejores inventos del siglo 21, pero también traen problemas consigo.
Hemos generado una sociedad en la que se espera que estemos todos disponibles las 24 horas del día. Eso genera un estrés latente increíble en nuestras vidas.
No sólo eso, también modifican nuestro cerebro. Los aparatos móviles activan nuestra parte no-social del cerebro, la cual hace que el cerebro se centre en estimulación, en vez de en conexiones sociales.

En una encuesta realizado a niños de edad escolar, se les preguntó que invención preferirían que nunca hubiese sido inventada.Más de la mitad contesto que los teléfonos que tienen sus padres.

Si esto ya es bastante triste de por sí, añade el ejemplo que damos. No sólo evitamos la conexión con nuestros hijos mientras miramos el móvil, sino que eso es lo que aprenden. Llegada cierta edad, copiarán nuestros mismos hábitos, porque han aprendido que estar conectado al teléfono es importante.

Sal a cualquier lugar y observa a la gente. La mayoría ya sólo mira el móvil. ¿Quieres que tus hijos sean ese tipo de zombi?
A últimas horas del día entre semana, mientras estás con tus hijos en casa por fin, pone el móvil en «no molestar». Siempre puedes volver a echarle un vistazo una vez se hayan dormido.

¡Vivan las caricias y los abrazos!

El contacto físico es primordial entre los seres humanos. Un simple abrazo de 8 segundos libera suficiente oxitocina en el cuerpo como para sentirte feliz y contenta.
No en balde es tan importante el contacto piel a piel con los bebés. Los bebés prematuros que reciben contacto piel a piel ganan peso más rápido que aquellos que no lo reciben. El contacto físico reduce la ansiedad, no solo en niños, pero en personas adultas también.

Los beneficios de los abrazos son tantos y es algo tan fácil de hacer. Así que, abraza a tus hijos. Cuando llegues a casa, antes de que se vayan a dormir, antes de que salgan hacia el colegio…. Este simple acto, profundiza vuestra conexión, reduce la ansiedad y os hará más felices. No importa el poco o el mucho tiempo que paséis juntos.
¿Beneficio añadido? Los hijos acostumbrados a abrazos desde pequeños, siguen queriéndolo cuando son más mayores. ¿Hay algo más bonito a que tu hijo de 17 te quiera abrazar? Los dudamos 🙂

Cread rituales

Los rituales crean conexión entre grupos, ya sean familias, instituciones o lugares religiosos.
La creación de rituales familiares harán de la familia un lazo de unión mucho más fuerte y tienen un efecto mucho más poderoso que obligarse a jugar juntos una hora todos los días.

Los rituales pueden ser lo que vosotros queráis. Algunos los puedes proponer tú, otros los pueden proponer tus hijos o podéis crearlos juntos. Algunos ejemplos serían implementar los sábados noche como día de pizza hecha por vosotros juntos, seguido de película en familia; cantar una canción con baile inventado antes de irse a la cama; dar paseos en sitios naturales todos los domingos con donuts al final; la lectura de un libro antes de irse a la cama….. La creatividad es ilimitada.


Cómo crias determinará el éxito financiero de tus hijos

Mucho se ha hablado de las diferencias entre niños que crecen en familias pobres y aquellos que crecen en familias más ricas y cómo esto afecta a su futuro.

Sin embargo, según nuevos estudios, el tipo de educación que usas con tus hijos es el factor más determinante a la hora de establecer su futuro éxito. Con esto no queremos decir que desembolsar dinero en sus estudios no es importante. Por supuesto que lo es. Como también lo es el ejemplo que somos para nuestros hijos en cuanto a filosofía de trabajo y nuestra relación con el dinero.
Pero a parte de todo esto, la manera en que los crías lo afecta todo.

Diferentes estilos de criar

Psicológicamente hablando, existen cuatro tipos diferentes de criar a los hijos:

  1. Permisivo indulgente

    En este estilo de criar, los padres son excesivamente indulgentes. Y con esto no nos referimos a que se lo compran todo (aunque suele ocurrir), sino que responden a cualquier llamamiento de sus hijos de manera exagerada, pero no les piden absolutamente nada a cambio. Los niños reciben todo lo que quieren, incluido atención, pero no seo espera nada de ellos. Ni siquiera que digan gracias cuando les das un vaso de agua. Este tipo de crianza se ve fácilmente en niños de familias ricas que han recibido todo lo que querían sin haber reglas o límites.

  2. No involucrado

    La crianza no involucrada es aquella en la que los padres no prestan atención a los hijos y tampoco se les exige nada a estos. Estos niños crecen en un ambiente en el que lo que hacen, realmente no importa y acaban sintiéndose aislados. Siguiendo el ejemplo algo exagerado de arriba, no se les exige dar las gracias, pero tampoco se les da el vaso de agua. Ya se lo cogerán ellos.

  3. Autoritario

    La crianza autoritaria responde poco hacia las necesidades del niño, pero exige mucho del niño en sí. Siguiendo nuestro ejemplo, que el niño tenga sed o no, no importa, se le da el agua si lo creemos necesario, pero tiene que decir gracias igualmente.

  4. Sensitivo

    En la crianza sensitiva existe un balance entre responder a las necesidades del niño y lo que se pide de él. Se le da amor, como en el primer ejemplo, pero también se le ponen límites.

¿Qué estilo es mejor?

Para criar niños felices, responsables y contentos consigo mismos, se ha demostrado que el estilo sensitivo es el más apropiado.
Con este tipo de crianza, los niños se sienten queridos y saben que siempre pueden contar con sus padres para todo. Se sienten amados, escuchados, vistos y motivados. Al mismo tiempo, saben que hay reglas y cuáles son sus límites. Aprenden a respetar y a ver el valor de las cosas del día a día.

Según los últimos estudios, este tipo de crianza hacen que los niños se metan en menos problemas cuando se hacen mayores y tengan mejor visión del camino que quieren llevar en sus vidas. Esto se traduce en un mejor nivel de estudios, menos gasto para las familias y mejorar estabilidad económica cuando tu hijo es adulto.


cómo mejorar la conexión con tus hijos

Ser madre no es fácil. Ser mamprendedora, aún menos.
Tienes mil cosas en la cabeza, una lista de tareas interminable, un cansancio imbatible y una carga mental insuperable.
¿Cómo pasar más tiempo con tus hijos?

Calidad en vez de cantidad

Seguro que conoces esta situación: Has pasado el día entero con tus hijos en casa. Has hecho las comidas, solucionados peleas, trabajado en tu negocio, fregado los platos y lavado la ropa.
Aún así, tus hijos te han preguntado ya siete veces que juegues con ellos. Pero ¿Cómo vas a jugar con ellos? ¿No ven que no paras? ¿Que la cocina esta hecha un desastre? ¡No tienes tiempo ni para ir al baño!

Pero lo cierto es que no, no lo ven.
Los niños han pasado el día entero en el mismo lugar que tú, pero no lo han pasado realmente contigo.
Imagina que necesitas hablar con tu mejor amiga, así que vas a su casa. Te pasas cuatro horas sentada en el sofá contándole lo que te preocupa, pero ella está arriba y abajo haciendo tareas del hogar en vez de estar sentada contigo y escucharte ¿Sentirías que hay conexión? Lo mismo pasa con los niños. Claro que les gusta estar contigo. Pero para realmente sentirse conectados, bien y a gusto consigo mismos, necesitas estar contigo de verdad. Con tu atención absoluta.
A un niño le llenan más 20 minutos son toda tu atención, que 10 horas en las que ellos hacen una cosa y tú otra.

Por qué es importante el tiempo de calidad juntos

Los niños son diferentes y necesitan atención. Es justo esa atención, las que les da la sensación de ser queridos. Todo lo demás no importa.
Cuando sienten que han pasado tiempo de calidad contigo, su comportamiento es mejor. Riñen menos, juegan más tiempo solos y contentos y son más propensos a hacerte caso y ayudarte.

Puedes hacer la prueba tú misma. Dales tu completa atención durante 30 minutos y luego ponte a hacer una tarea. ¿Notas la diferencia?

Varios estudios han demostrado que cuando tus hijos sienten que les das toda tu atención a menudo, aunque sea durante un espacio de tiempo corto, mejora su rendimiento escolar, la inter-conectividad familiar y hay menos problemas de comportamiento.
Al final del día, los niños solo quieren sentir (no oír), que son importantes para ti y les prestas atención.

La mejor manera de darles tiempo de calidad cuando estás super ocupada

Puede que estés leyendo esto y digas «Todos esto está muy bien, pero ¿Cómo voy a hacerlo con todo lo que tengo que hacer?»
Y tienes toda la razón. Entre tu negocio, las tareas del hogar, organizar la vida en familia y cuidarte a ti misma ¿Cómo darles tiempo de calidad todos los días? Y si tienes más de un hijo, la cosa se complica más.

Te proponemos hacer esto desde dos puntos de vista:
1. No tomes el tiempo de calidad con tus hijos como algo más en tu lista de tareas, sino como una pausa bien merecida de la cual tus hijos se acordarán siempre y
2. Cuanto más ocupada estés, mejor darles este tiempo, pues luego te dejarán más tranquila que si no les ofreces ningún ratito de tu atención absoluta.

Una vez dicho esto ¿Cuál es la mejor manera de integrar algo de tiempo de calidad todos los días?

Proponemos lo siguiente:
Cada mañana (o la noche anterior), escoge un momento en el que creas que puedes darte un respiro y hacer algo con tus hijos dándoles toda tu atención.
Dependiendo de cómo de lleno tengas el día, este momento que pasarás dándole a tus hijos tu atención absoluta, puede variar de entre 10 a 40 minutos. Intenta que nunca sean menos de 10 minutos o tendrá poco efecto.
Intenta también que haya días donde ese momento sea largo y no sean solo momentos de 10 minutos todos los días.

¿Qué hacer?
Dependiendo de la edad de tu hijo, se lo puedes explicar. Le dices que ese es el momento del día en el que estás solo con él y hacéis lo que él quiera. Lo más recomendable es que, sabiendo que cada día tiene ese bloque con tu atención absoluta, él decida qué es lo que vais a hacer.
Pero si eso no es posible, intenta crearte una tabla de contenidos de posibles actividades que se ajusten a diferentes rangos de tiempo.

Últimos consejos

Sabemos que ser mamprendedora no es fácil y que estás hasta arriba de trabajo.
Intenta tener en cuanta, que un niño nunca te va a decir «hoy he tenido un día difícil en el colegio y necesito que me escuches». Su manera de decir eso, cuando necesita apoyo, suele ser «¿Juegas conmigo?

Así que toma ese ¿Juegas conmigo? como una petición de que tu hijo, en ese momento, necesita cariño y apoyo. Siempre es mejor 2 minutos de atención, que nada en absoluto.


Ayudar a los niños a llevar mascarilla

Nuestra realidad ha cambiado radicalmente desde la aparición del Corona virus y sus efectos en nuestros hijos son más duros, pues a menudo no entienden por qué las cosas no son como antes.
Como adultos, sabemos que llevar mascarilla es necesario, pero para los niños es más difícil entenderlo y, dependiendo de su edad, la posibilidad de que acepten llevar mascarilla será más o menos grande.

En muchos países la edad a partir de la cual se necesita que los niños lleven mascarilla es de 7 años, aunque si aceptan llevarla antes, mucho mejor.
Aquí te ofrecemos algunas maneras de hacer el proceso más fácil.

1. Explícales la necesidad y las nuevas reglas

Los niños, si se les explica las cosas en su idioma, suelen entender. O por lo menos lo puedes intentar. Hay dos cosas que es necesario que se les explique:
La primera, que llevar máscaras es necesario para proteger a otros, incluyendo a la gente a la que quieres.
La segunda, que ahora llevar máscaras es una nueva regla a la que todos tenemos que atenernos, de la misma manera que debemos ponernos el cinturón de seguridad.

2. Que elijan sus propias mascarillas

Ya la mayoría de las marcas han empezado a vender sus propias mascarillas. Si a eso le sumamos los pequeños negocios que se han puesto manos a la obra, el abanico de opciones es ya casi interminable.

Ayúdale a buscar diferentes diseños y a elegir lo que más le gusta.
Generalmente los niños suelen preferir las mascarillas que se sujetan por las orejas. Si a largo plazo les molesta, puedes coser botones a accesorios del pelo y enganchar las mascarillas a estos.

Tip de apoyo mamprendedor: Busca primero si hay alguna mamprendedora que venda mascarillas infantiles. El primer paso hacia el éxito mamprendedor, es apoyarnos las una a las otras. Juntas somos más fuertes.
¿No sabes dónde buscar? A lo mejor el grupo de facebook de mamprendedoras puede ser útil.

3. Deja que juegue

A veces lo más fácil, es que los niños pueden modelar un comportamiento en el juego.
Coge muñecas y jugad a ponerles mascarillas. O puedes crear looks en los que las mascarillas y algún accesorio o prenda son iguales. Diseñar su propia mascarilla pintándola con colores para tejidos también es una opción.
Lo importante es crear juego y diversión al rededor de la mascarilla.

4. Acepta sus sentimientos

Obligar a un niño a hacer algo que le hace sentir incómodo nunca es buena idea, así que mejor no enfadarse. Escucha sus quejas y asegúrate de que sepan que les entiendes. Se trata de que se acostumbren poco a poco y no de que cambien de comportamiento a la fuerza en unos minutos.


¡Cuidado con los juguetes inteligentes!

Los juguetes inteligentes son cada vez más populares, pero conllevan un gran peligro: Los hackers se pueden conectar a ellos e incluso hablar con los niños directamente.
¡Descubre cuáles son los peligros y cómo puedes evitarlos!

Infórmate primero sobre el juguete

Antes de comprar un juguete inteligente, ve a Google y mira algunos comentarios de otras personas y cuáles han sido sus experiencias. Lee la letra pequeña del fabricante para saber cuáles son los datos que recoge.

No des tus datos sin más

Algunos juguetes necesitan que te registres para poder usar todas sus funciones y recibir actualizaciones. Sé cuidadosa con la información que te piden. Es obvio que necesitarán tu email para poder mandarte actualizaciones y cosas similares, pero en teoría no deberían de necesitar mucho más. Si la cantidad de información que piden es mucha (nombre, dirección, edad de los niños…), piénsatelo dos veces.

Conéctalos a redes WIFI seguras

Hackear una rede wifi es bastante fácil, pero cuánto más segura y protegida esté, más posibilidades de evitar este problema. Si el juguete debe de ser conectado a la red Wifi, asegúrate de que esa una red segura – preferiblemente la tuya – y que la red tenga una contraseña fuerte y difícil de averiguar.
Si es posible, ponle también una contraseña también al juguete.

Préstale atención a las conversaciones

Algunos juguetes inteligentes les ofrecen a los niños la posibilidad de hablar con otros niños, amigos etc… y esto es lo que los hace tan divertidos. No queremos que espíes a tus hijos, pero de vez en cuando acércate para asegurarte de que están hablando con otro niño y no con un adulto desconocido.
Además, es necesario que le expliques a tu hijo cuáles son los peligros de hablar con gente que no ves y las cosas que no debería de contar en esas condiciones.

Desconecta el juguete cuando no se use

Mientras no se esté jugando con él, lo mejor es desconectarlo del todo.
Si el juguete cuenta con un micrófono y cámara, guárdalo en un cajón o alguna caja, para estar más segura de que nadie puede de manera remota escuchar conversaciones o espiar a la familia.

Denuncia cosas raras

Si te das cuenta de que a través del juguete pasan cosas raras y sospechas que alguien puede hacerse hackeado, contacta a las autoridades. Si tienes tiempo, cuenta tu experiencia en internet para que otras familias puedan saber de los peligros.


Desconectar – por los niños

Como mamprendedora en el siglo 21, es difícil desconectar, sobre todo de la tecnología.
Sin embargo, es importante que sepamos hacerlos y lo implementemos regularmente. No solo por tu equilibrio mental, sino también por el bien de los niños. Los niños necesitan nuestra atención y es importante pasar tiempo con ellos y con nada más, para establecer una conexión entre ambos.

Aquí tenemos algunas ideas para implementar como mínimo cada semana, desconectar y reforzar la relación con los niños.

1. Sal sin teléfono

Sí, el mero pensamiento de salir de casa sin el teléfono móvil puede hasta producir ansiedad. Pero lo creas o no, hubo un tiempo en el que las madres hacían excursiones con sus hijos y no llevaban teléfono encima. ¿Alguna de nosotras ha sufrido por esto?

Organiza excursiones con tus hijos a parques, granjas etc. y no lleves el móvil. No pasa nada por no hacer fotos y la hora la puedes ver en un reloj de pulsera de los de toda la vida.
Si os vais algo lejos, puedes llevar el móvil, pero dejarlo en el coche.

Prestarás mucha más atención a lo que hacen tus hijos y pasaréis un buen rato.

2. Momentos sin pantallas

Elige momentos en los cuales toda la familia estará libre de pantalla.
Puede ser durante la cena, los sábados, todos los días de 6 a 7….. La regla la creas tú. Lo importante es que haya unos momentos definidos (preferiblemente cuando toda la familia suela estar junta), en la que cualquier tipo de pantallas están prohibidas. Ni tele, ni móvil, ni videojuegos…

3. Sé la reina de la organización

Como mamprendedora, estar bien organizada es una de las leyes cardinales. Pero es especialmente importante para poder desconectar del trabajo cuando estás con los niños. Crea tu calendario y organiza tus tareas de manera que siempre tengas algún bloque en el que puedas permitirte desconectar de cualquier quebradero de cabeza sin sentirte mal.

4. Meditación

Está científicamente probado que la meditación mejora la calidad de vida en todas las personas. Lo ideal es levantarse por lo menos 10 minutos antes para poder meditar en tranquilidad, pero escoge el huevo que mejor te venga.

Si nunca has meditado, puede resultar difícil al principio, pues te dará la sensación de que estás perdiendo un tiempo precioso. Pero no te rindas! Los beneficios de la meditación son insuperables. Te traerá equilibrio mental y emocional y te ayudará a concentrarte mejor.

5. Duerme lo suficiente

Hay mucho que hacer, muchas cosas por acabar, ropa por doblar y niños con los que jugar….. Pero para ser más eficiente necesitas dormir.
No te dejes engañar, le creencia de que hay personas que sólo necesitan 5 horas de sueño no es cierta. (para todo lo relacionado con el sueño recomendamos el libro Por Qué Dormimos)
Lo óptimo es dormir 8 horas, así que intenta conseguir esas 8 horas de sueño como sea.