Una semana sin quejarse

Quejarse es deporte mundial. Todo el mundo se queja. Y es que siempre hay razones para quejarse. Tienes hambre, algún tonto en el coche casi te da un golpe o se queda parado en un semáforo en verde, estás cansada, la reunión dura demasiado, tus hijos gritan mucho….

Estamos tan acostumbradas a quejarnos, que ya ni siquiera nos damos cuenta. Aquí está el mayor peligro, pues quejarse tiene resultados negativos en tu cuerpo, en tu mente y en tu vida.

Por qué es importante no quejarse

Siempre es bueno hablar con una amiga sobre problemas y similar, pero quejarse es otra cosa y lo malo es que nos hemos acostumbrado tanto a quejarnos, que no solo no nos damos cuenta, sino que no somos conscientes de hasta qué punta esto nos perjudica. Y nos perjudica en muchas maneras. Perjudica nuestra actitud, a nuestra salud mental y a nuestra salud física. ¡Vale la pena no quejarse!

Quejarse modifica tu cerebro

La neuroplasticidad es real y nuestro comportamiento, sea cual sea, es capaza de modificar las conexiones cerebrales hasta el punto de crear grandes cambios en el cerebro.

El caso es que, quejarse no soluciona tus problemas. Quejarse no cambia absolutamente nada en tu situación. Lo que sí que cambia, son tus conexiones cerebrales. Para ser concretos, tu cerebro se acostumbra a centrarse en lo negativo. Y aunque tú no lo notes, poco a poco tu cerebro se programa para ver lo negativo en todos los sitios. Es así como, paso a paso, queja a queja, te vas convirtiendo en una persona negativa. Esta espiral no acaba ahí. Cuanto más negativa eres, menos posibilidades de creer, luchar y pensar en tus sueños y lograr hacer todas esas cosas mágicas que eres capaz de hacer.

Quejarte te dará soledad

Lo cierto es que a nadie le gusta estar con un quejica. Cuanto más te quejes, menos ganas tendrá la gente de pasar tiempo junto a ti. ¿Algunas vez has pasado tiempo con une paersona negativa o quejica? La gente negativa y quejica absorbe la energía de los demás y eso es una sensación que a nadie le gusta.

Por supuesto que puedes hablar de tus problemas con una amiga, eso es otra cosa. Pero si en vez de hablar de tus problemas lo único que haces es quejarte, quejarte y quejarte, la gente empezará a no querer pasar el tiempo contigo. Como vez, la bola de nieve aquí se agranda, pues esto solo te llevará a sentirte sola y hacerte más negativa.

La constante negatividad afecta a tu sistema immunológico

Se ha mostrado que un estado de ánimo bajo y la negatividad afectan también a tu cuerpo físico. Entre otras cosas, afecta a tu sistema inmunológico, haciéndote más sensible a enfermedades. Como dato, parece ser que la gente negativa e inclusivo depresiva es más propensa a contraer un resfriado que una persona positiva y alegre.

¿Cómo saber si te quejas demasiado?

Aquí está el primer paso a la mejora, pues la mayoría de la gente ni siquiera es consciente de que se está quejando. Aunque es recomendable trabajar en no quejarte, sin importar lo quejica que seas, aquí hay algunas señales de que te quejas más de lo necesario:

  1. No sueles buscar soluciones
    Cuando se presenta un problema o se te asigna uno, tiendas más a hablar sobre el problema que a buscar soluciones.
  2. Sientes impotencia
    El constante pensamiento centrado en problemas te hace sentir impotencia y tienes la sensación constante de que no tienes poder sobre nada y estás indefensa hacia los eventos que ocurren.
  3. Te sientes cansada al final del día
    Como hemos dicho, quejarse afecta a tu cuerpo. Quejarse conlleva un gasto de energía bastante alto porque activa la reacción de estrés en el cuerpo. Si te quejas mucho, al final del día te sentirás agotada.
  4. Vives y piensas en el pasado
    Tiendes a recrear situaciones o probelmas que ya están en el pasado una y otra vez. Hablar sobre problemas que ya no existen te adentra completamente en otro nivel de negatividad del que es difícil salir.
  5. Sientes ansiedad
    Como ya hemos mencionado, quejarse activa el sistema de estrés en el cuerpo. Cuando te quejas mucho, este estrés lleva a crear ansiedad. Si no te das cuenta de que te quejas, te resultará difícil saber de dónde llega esa ansiedad.
  6. Tu estado de ánimo es algo bajo
    Los momentos de felicidad, alegría o positividad son esporádicos y vives en un continuo estado de “meh” o incluso de tristeza o negatividad.
  7. Te irritas con facilidad / otras personas te dicen que te quejas mucho
    Es fácil irritarte y pagas tu estado de ánimo con otros.

Cómo dejar de quejarse

Ahora que ya hemos establecido que quejarse es malo y cómo saber si te quejas demasiado, solo nos queda solucionarlo. Hay varias maneras para aprende a no quejarse y, poco a poco, tu cerebro se acostumbrará y dejará de buscar problemas y solo verá soluciones.

Sé consciente de que te estás quejando

Este paso es imprescindible para conseguir un cambio y tal vez sea el más difícil. Tienes más posibilidades de tener éxito aquí si practicas las meditación, pues la meditación te ayuda a ser consciente de tus pensamientos.
Se trata de que seas capaz de pillarte con las manos en la masa. Cada vez que pienses “es que siempre hay tráfico” o “estoy harta de esta gente que viene a hablarme” o cualquier tipo de queja, date cuenta. Y entonces te dices a ti misma “me estoy quejando”.

Ser consciente de que te quejas es el primer paso para dejar de hacerlo.
¿Te pillas en una queja? Automáticamente dale la vuelta y conviértelo en un pensamiento positivo.

Convierte una queja en un pensamiento positivo

Aquí lo que queremos es re-programar el cerebro y que veas las soluciones y las partes buenas.
No importa lo ridículo que sea el pensamiento positivo (de hecho, si es ridículo, hasta te ríes!). Lo importante es que antes de acabar la queja, seas capaz de convertirla en algo positivo.

Ejemplo: Estás a punto de acabar el pensamiento o incluso queja en voz alta “Siempre hay un tráfico odioso que me hace llegar tarde y perder el tiempo!” – Para, respira, y conviértelo en “lo bueno de cuando hay tráfico, es que tengo más tiempo de cantar en voz alta mis canciones favoritas sin que nadie me moleste”.

Si tiendes a quejarte mucho, al principio te podrá resultar difícil. Pero así por lo menos también entrenas tu creatividad! Lo dicho, da igual si el pensamiento positivo suena ridículo. Lo importante es el resultado a largo plazo.

Acepta el cambio

El mayor problema que tenemos las personas es nuestra dificultad de aceptar cambios, especialmente cuando las cosas no van como a nosotros nos gustaría.

Aprende a ser flexible y aceptar cambios. Una buena manera de entrenar esto es intentando salir cada día de tu zona de comfort y aprendiendo cosas nuevas.

Practica el yoga y la meditación

El yoga y la meditación son maneras de entrenarse en la flexibilidad hacia el cambio y también en sentir el presente (te ayudará a ser más consciente de cuando tienes pensamientos negativos).
También te ayudará a reducir tus niveles de estrés.

Ten a alguien con quien hablar

Sea una amiga o una terapeuta, es importante que no te tragues tus problemas. Intenta tener a alguien con quien puedeas hablar sobre tus problemas de manera regular (aunque no a diario).
Hablar sobre los problemas es terapéutico, pero solo si lo haces con una actitud positiva y sobre todo, si intentas encontrar soluciones para esos problemas.

Sé agradecida

Apuntarte todas las noches al menos 5 cosas por las cuales estás agradecida mejorará tu estado de ánimo, te hará más feliz y te ayudará a quejarte menos.
Los estudios muestran que la gente que practica gratitud es más feliz que los que no lo hacen y también es más propensa a encontrar soluciones.

2 comentarios en “Una semana sin quejarse

  1. Charito Matheus

    Hola…
    Saludos!!!! Soy una persona muy positiva, tanto que me dicen que parece que no soy de este planeta jajjaja. Vivo rodeada de gente que se la pasa todo el tiempo quejándose y me encantaría tener una guía para ayudarles a modificar su manera de pensar y dejar de quejarse..

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    • Hola Charito!
      Que seas positiva es muy bueno! Lamentablemente cambiar a la gente es algo más difícil. Esto es algo que debe de salir de ellos mismos y no de nosotras. Pero tu punto es muy válido. Escribirémos un artículo sobre eso esta semana y a lo mejor te ayuda!

      Me gusta

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